La cola del supermercado

No es agradable para nadie llegar al supermercado, y después de haber llenado bien la cesta, encontrarse con que hay una terrible cola en todas las cajas. En ocasiones dan ganas de dejarlo todo allí mismo y volver al día siguiente en una hora de menor afluencia, pero la mayoría de las veces no queda más remedio que aguantarse, estimar la aceleración de cada una de las colas y plantarse a esperar en la que se crea que nos va a llevar a la meta (osea a la salida) en el menor tiempo posible.

El problema está en que cuando estás esperando, siempre llega alguna entrañable ancianita (o no tan ancianita ni tan entrañable) que intenta que le cueles. La técnica habitual para conseguir su objetivo es la de decirte “¿me dejas pasar, que sólo llevo una cosa y tengo prisa?”, para la cual la respuesta más efectiva es “prisa tenemos todos”, pero también existen maniobras mucho más elaboradas, desarrolladas por la humanidad tras años y años de esperas en los supermercados.

Mi preferida es la maniobra de intimidación, técnica muy extendida entre las señoras mayores; se ponen bien pegaditas a ti, hacia un lado para que las veas bien y esperando a que te encuentres tan agobiada que las dejes pasar para quitarte su respiración del cogote, o si ven que no lo consiguen al menos intentan dar un aire amenazador en plan de… “cuando menos te lo esperes echo a correr y me planto delante de ti”.

Luego están las del diálogo, esas que haciendo como que hablan solas empiezan… “ay, con la prisa que yo tenía hoy y esta cola… y todo por olvidarme de coger sólo un bote de tomate…” o mejor aún la frase de “ahora mismo no recuerdo si dejé el gas de la cocina encendido…” ¡Señora! si sospecha que le va a explotar la casa, ¡eche a correr! que ya hará la compra cuando esté fuera de peligro.

Claro, que también están las maniobras directas; el otro día sin ir más lejos me tuve que ofrecer “voluntariamente” a colar en la cola a un coleguilla de la cajera, ya que la muchacha, muy amable ella, me soltó un… “¿dejas pasar a este chico, que sólo lleva una barra de pan, 8 latas de cerveza, 2 litros de vino, una botella de cocacola y 3 bolsas de patatas fritas?” y claro, cualquiera le dice que no con semejante derroche de simpatía, así que le solté un “¡qué remedio!” y allí me quedé, esperando gustosa un rato más.

Eso sí, la mejor excusa que me han puesto nunca para colarse fue una señora que me dijo “¿me dejas pasar delante? es que no tengo piernas, tengo los dos muñones infectados y me estoy muriendo de los dolores”, y claro, ahí sí que rápidamente te mueves para que la señora pase de pie el menor tiempo posible, casi hasta te entran ganas de ofrecerte a llevarle las bolsas hasta la puerta de su casa y más tarde te dices… ¡¿qué terrible enfermedad tendrán el resto de miembros de su familia para que sea ella la que baje a hacer la compra?!

13-06-2007. Reflexiones.

5 comentarios

  1. yodiriaqueincluso replied:

    Sólo hay una cosa que me crispa más los nervios que le gente con morro en las colas.
    Cuando vas a una tienda en la que está el dependiente detrás del mostrador hablando con un cliente y nunca acaban.Y lo peor es que te tienen esperando mil horas cuando ya te han visto.
    Como aquella vez que C-18 me contó que la de la carnicería de abajo estaba hablando de las gafas rotas de su hija en el colegio. Yo fuí a esa carnicería a la semana y estaban (seguían) hablando de lo mismo…

  2. Aguilucho cibernético replied:

    Buenísimo el post, veo que tienes la situación controlada, ¿a ti hace mucho que no se te cuela una paisana en el super verdad? La de creo que me he dejado el gas abierto, esa es buenísima.
    Por cierto, a las que utilizan la maniobra de intimidación, ni se os ocurra insinualers que les veis las intenciones, que se ofenden muchísimo y encima te montan el pollo.
    Quiero más pooooooost. Cuándo pones más música??

  3. Javier Sanz replied:

    ¿Y todavía me preguntan por qué no me gusta ir a la compra?

  4. Reena replied:

    Jajajaja. Yo soy de esas que cuando llevan una o dos cosillas piden que le dejen pasar jajajaja

    Lo que si me jode es cuando estás en la cola con tu cestita llena de cosas y se te pone AL LADO una señora con la intención de colarse vilmente.

    Qué poco civilizada está la tercera edad….

  5. C-18 replied:

    Tengo que aclarar que todos los ejemplos expuestos en este post (al igual que en otros posts) son casos totalmente verídicos. Por si quedaba alguna duda🙂 .

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