Irish folk music III – Dirty old town
En la década de los 80, The Pogues hicieron resurgir la música tradicional irlandesa de una manera totalmente nueva, fusionando con punk rock. Una de las paradas imprescindibles de este ciclo surge en este punto, “Dirty old town”.
I met my love by the gas works wall
Dreamed a dream by the old canal
Kissed a girl by the factory wall
Dirty old town
Dirty old town
Clouds a drifting across the moon
Cats a prowling on their beat
Springs a girl in the street at night
Dirty old town
Dirty old town
Heard a siren from the docks
Saw a train set the night on fire
Smelled the spring on the smoky wind
Dirty old town
Dirty old town
Im going to make me a good sharp axe
Shining steel tempered in the fire
Will chop you down like an old dead tree
Dirty old town
Dirty old town
Huelga
Más información: http://www.huelgainformatica.es/
Preparando la vuelta
El viernes pasado fue mi último día de trabajo, a partir de ahora sólo nos queda un mes por delante para la vuelta a España y muchas cosas por hacer en estas semanas de vacaciones no pagadas que tenemos por delante. Para empezar esta semana tendremos visita, y después varios papeles que arreglar antes de volver.
Lo cierto es que después de la larga espera hasta el ansiado día en que dejase de trabajar, ahora empieza la pena. Pena por dejar un país y una ciudad en la que hemos pasado tantísimos buenos momentos y en la que también se quedan algunas personas a las que seguro echaré de menos. Y también una cierta incertidumbre porque aún no sabemos qué va a ser de nosotros de aquí a dos meses, aunque a esto ya debería haberme acostumbrado.
En sólo un mes, regresamos a una España en crisis, con la ilusión del que no sabe lo que le depara el futuro y con la pena del que deja buenísimos recuerdos tras de sí.
Un trébol de cuatro hojas
Cuando era pequeña me hablaron de esa superstición que dice que el que encuentre un trébol de cuatro hojas tendrá buena suerte. Yo entonces pensé que la suerte sería la que se necesita para encontrarlo más que la que el trébol pudiera proporcionar, pero ése no es el caso. Cogiendo cierta obsesión con esta historia, como le podría haber ocurrido a cualquier niño de esa edad, y aprovechando que por aquel entonces iba a diario con mis padres a la finca, me decidí a encontrar un trébol de cuatro hojas a toda costa. Varios días estuve buscando y buscando, mirando la maraña de pequeños tréboles uno a uno, procurando cambiar cada día de zona para intentar analizar el máximo número posible de plantas. Finalmente, al cabo de no tantos días, ahí estaba, lo había conseguido, encontré un trébol de cuatro hojas que estuvo en mi haber hasta varios años después.
No sé si el trébol me dio buena suerte o no, y tampoco creo que eso tenga importancia, lo cierto es que la inocencia de mi niñez hizo que consiguiera encontrar algo que cualquiera no se molestaría en buscar por considerarlo, cuando menos, poco probable.
La moraleja que siempre he sacado de esta historia es que la fortuna no llega, hay que salir a buscarla, porque con el empeño suficiente puedes cambiar tu suerte.
Halloween

¡¡¡¡FELIZ HALLOWEEN A TODOS!!!!
Irish folk music II – Molly Malone
Escribiendo desde Dublín, en esta serie por supuesto no podía faltar el clásico por excelencia, “Molly Malone“, himno no oficial de la capital irlandesa. La canción fue compuesta por James Yorkston a finales del siglo XIX, y en este caso está interpretada por The Dubliners.
In Dublin’s fair city,
where the girls are so pretty,
I first set my eyes on sweet Molly Malone,
As she wheeled her wheel-barrow,
Through streets broad and narrow,
Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”
“Alive, alive, oh,
Alive, alive, oh”,
Crying “Cockles and mussels, alive, alive, oh”.
She was a fishmonger,
And sure ’twas no wonder,
For so were her father and mother before,
And they each wheeled their barrow,
Through streets broad and narrow,
Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”
“Alive, alive, oh,
Alive, alive, oh”,
Crying “Cockles and mussels, alive, alive, oh”.
She died of a fever,
And no one could save her,
And that was the end of sweet Molly Malone.
Now her ghost wheels her barrow,
Through streets broad and narrow,
Crying, “Cockles and mussels, alive, alive, oh!”
“Alive, alive, oh,
Alive, alive, oh”,
Crying “Cockles and mussels, alive, alive, oh”.
Irish folk music I – Galway girl
Introduciendo un ciclo de canciones folk irlandesas (esas típicas que te encuentras cantando a cualquier tío con una guitarra en un pub), voy a empezar con una canción que me encanta: “Galway girl” de Steve Earle.
Well, I took a stroll on the old long walk
Of a day -I-ay-I-ay
I met a little girl and we stopped to talk
Of a fine soft day -I-ay-I-ay
And I ask you, friend, what’s a fella to do
‘Cause her hair was black and her eyes were blue
And I knew right then I’d be takin’ a whirl
‘Round the Salthill Prom with a Galway girl
We were halfway there when the rain came down
Of a day -I-ay-I-ay
And she asked me up to her flat downtown
Of a fine soft day -I-ay-I-ay
And I ask you, friend, what’s a fella to do
‘Cause her hair was black and her eyes were blue
So I took her hand and I gave her a twirl
And I lost my heart to a Galway girl
When I woke up I was all alone
With a broken heart and a ticket home
And I ask you now, tell me what would you do
If her hair was black and her eyes were blue
I’ve traveled around I’ve been all over this world
Boys I ain’t never seen nothin’ like a Galway girl
Un añito en Irlanda
Hace exactamente un año estaba en Madrid esperando para coger el avión que me traería por primera vez a Dublín, con tan sólo una maleta de 20.0 Kg. y una mochila. En aquél momento sólo tenía incertidumbre ante mí, no sabía dónde iba a vivir, a qué me iba a dedicar, cuánto tiempo tendría que pasar hasta que pudiese volver a ver mi tierra, familia, amigos… no tenía ni idea de lo bien o lo mal que me iban a ir las cosas, pero sin embargo emprendía una etapa totalmente nueva con toda la ilusión del mundo.
Un año después de aquello, algunas cosas salieron mejor y otras peor de lo que creía en un principio, y ya doy otras muchas que en su día me sorprendieron por sentado. Ahora uso la kettle para calentar agua cuando voy a cocer pasta, miro primero a la derecha cuando voy a cruzar la calle, desayunar salchichas con bacon fresco me parece de lo más normal, no me sé los nombres en español de muchas cosas del ámbito laboral, utilizo un idioma diferente para lo personal y para lo profesional, aprecio muchísimo más los días soleados, no uso nunca paraguas, los edificios de 4 pisos me parecen rascacielos y el color por defecto es el verde, pero sobre todas esas pequeñísimas cosas, están todas las experiencias, buenas y malas pero siempre enriquecedoras, que he ido acumulando en este tiempo.

Se fue el verano…
A pesar de que aquí en Irlanda no hemos tenido lo que se dice un verano como a los que estoy acostumbrada, pesa ya esa sensación de que llega el otoño, de que cuesta más venir a trabajar, de que las vacaciones ya se acabaron definitivamente… Los participantes de las tres bodas a las que nos ha tocado asistir ya están felizmente casados, ya incluso nos han invitado a otra más para el año que viene (pufff), el moreno de los que lo tuvieron empieza a desvanecerse, y hasta la gente se ha acostumbrado ya a la nueva nariz de la Leti.
Llega el Otoño, los propósitos, y las ganas renovadas de escribir en el blog si es que el trabajo y la pereza innata me lo permiten.


